La semana pasada cuando hicimos la serie sobre la evolución de Tiger Woods terminamos en la última entrega hablando de los elementos permanentes en su swing a lo largo de toda su carrera. Elementos motores que permiten que, independientemente de los cambios que haga, su movimiento siempre sea eficiente, potente y preciso. Los dos elementos que señalamos, si os acordáis, eran el movimiento de compresión y la tush line. Hoy vamos a ocuparnos de este último elemento que, como ya comentamos, no sólo está presente en el genio californiano, sino en la práctica totalidad de los buenos jugadores: